Aunque a primera vista puede parecer que la respuesta lógica es que no, lo cierto es que si nos paramos a pensar detenidamente, son cada vez más los menores que de una forma u otra generan unos ingresos, ya sea por su aparición en anuncios, series o películas, como también, y cada vez mayor número, por subir vídeos a sus blogs y redes sociales. Las nuevas tecnologías han incrementado el número de menores que tienen un beneficio económico, y por eso es necesario conocer de qué manera se deben regular dichos ingresos