Las contrataciones de empleadas del hogar no son sinónimo de una elevada capacidad económica del empleador, sino fruto de las circunstancias familiares y laborales. La cuestión es que existe cierto desconocimiento sobre el asunto y muchos no son conscientes de que, al contratar a una empleada del hogar, se convierten en empleadores, debiendo cumplir con una serie de normas. Desde ABA Abogadas, Rosa López, especialista en Derecho Laboral, nos da algunas claves a tener en cuenta